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Desde aquella esplendorosa mañana del 1 de
octubre de 1912, en que unos jóvenes iluminados por
el noble ideal del deporte, se reunieron en el
domicilio de doña Susana de Núñez, sito en las
proximidades de la “Capilla San Juan”, convertida
entonces y eventualmente, en cancha de fútbol. Allí,
previo al cambio de ideas de los asistentes, se
resolvió echar las bases de una sociedad de carácter
deportivo, a la que se dio el nombre de Cerro
Porteño Foot-Ball Club, nombre este que evoca el
recuerdo de un sublime esfuerzo realizado por un
pueblo para afianzar la libertad.
Tras superar las primeras dificultades, se
pergeño
ya un club grande que conquistó el título de la Liga
Paraguaya del Fútbol, en el primer año de su ingreso
a ella.
El porqué de Cerro Porteño
En el diminuto promontorio rocoso ubicado cerca de
la ciudad de Paraguari, pasa casi desapercibido en
una región donde muestran su estampa gigantesca
otros cerros más famosos enclavados en la Cordillera
de los altos, como los cerros de Yaguarón, Peró,
Mbatovi, Santo Tomás, León y otros. En medio de esa
esplendorosa serranía esta Cerro Porteño, que en
tiempos de la colonia se llamaba Cerro Mba’e, que
paso a ser símbolo nacional, apuntalando la gesta
libertadora de 1811.
Consumada la revolución argentina, un año atrás, y
ante la negativa de Paraguay de reconocer la
autoridad de la Junta Superior Gubernativa de Buenos
Aires, esta destacó una expedición militar al mando
del general Manuel Belgrano. El ejercito argentino
penetró por Itapúa, cruzando las Misiones, Carapeguá
e Ybycuí, llegó hasta Paraguari, donde acampo en las
estribaciones del Cerro Mba’e, desde donde tenían a
la vista el cuartel de Paraguari, en ese entonces 15
de enero de 1811.
En Paraguarí, el gobernador Velazco, y sus tropas
esperaban la acometida de las tropas d Belgrano, que
se produjo al amanecer del 19 de enero, provocando
estragos en las filas paraguayas, la huida de
Velazco y el desborde de las tropas, fue la debacle
total.
Pero tres oficiales criollos, Gamarra, Cabañas y
Fulgencio Yegros, reunieron las tropas y prepararon
el contraataque. Ese mismo atardecer, aprovechando
que los victoriosos soldados de Belgrano estabas
desprevenidos, fueron sorprendidos por las fuerzas
paraguayas logrando recapturar el cuartel, haciendo
a laves, que los invasores huyeran de nuevo a
refugiarse hacia loas faldas del Cerro.
Desde el 19 de enero, el viejo Cerro Mba’e, pasó a
llamarse Cerro Porteño, en recuerdo de la primera
victoria de las armas paraguayas en toda su
historia.
De allí tomaron los fundadores de nuestro
club ese nombre cargado de glorias, que está
engarzado de un collar maravillosas conquistas que
concluyeron con la revolución de Mayo. |
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Cerro
Porteño 1916 |
Como nació
Eran tiempos difíciles, donde las revoluciones
convulsionaban las república y durante cuya vigencia
la inestabilidad política era la constante en esos
días. Colorados y liberales disputaban férreamente
el poder y las familias de nuestra patria se
enlutaban con la lucha fraticida que parecía
inacabable.
La casa de los Núñez, donde se produjo la fundación
del club, era el ejemplo de cómo se podía vivir
dentro de una pluralidad política y estar unidos aun
dentro de la adversidad. Los esposos, el era
colorado y ella, liberal. Ña Susana, ya había
decidido que la flamante institución debería servir
como una isla de paz, para atemperar las pasiones,
donde se vibrara solo al conjuro que se llamaba
cerro Porteño. Por eso bordó una bandera con los
colores azul y rojo, que se entrelazaban fuertemente
unidos como para demostrar en la práctica y más allá
de simbolismo, que los paraguayos, de cualquier
signo político que fueran, eran capaces de hacer
grandes cosas, unidos.
Cerro Porteño no solo nació en el seno del pueblo,
sino que quiso el destino que se afincara el un
barrio popular por excelencia, en barrio Obrero, en
los albores de los 40.
¿Por qué el mote de "Ciclón"?
En el 18, se registró igualdad de puntaje, por lo
que se tuvo que disputar una finalísima, entre Cerro
Porteño y Nacional. El primer juego culminó 2-2, el
segundo 1-1 y el tercero y definitorio, Cerro
Porteño perdía 2-0, a falta de 7 minutos para
culminar el cotejo, cuando el público cerrista
empezó a retirarse. A los 40 minutos, descontó para
luego sucederse tres conquistas seguidas y triunfar
por 4-2, desde allí nació el mote de Ciclón.
Galería de Presidentes del
Club, desde 1912 hasta el 2005
1912/1914: Don Pedro David Villalba
1915/1917: Don Roque J. Medina
1918/1919: Doctor Diógenes R. Ortúzar
1920/1922: Doctor Adriano Irala
1923: Doctor Juan Manuel Alvarez
1924: Doctor Gerónimo Riart
1925/1933: Doctor Adriano Irala
1934: Don Luis Laterza
1935: Don Gerardo Buongermini
1936: Dionisio González Torres
1937/1938: Doctor Ramón Prieto
1939: Doctor Miguel Oliveira y Silva
1940: Don Julio Cálcena
1941: Doctor Miguel Oliveira y Silva
1942/1943: Don Nicolás Angulo
1944: Don Oscar Pinho Insfrán
1945: Capitán José Muñoz Chávez
1946: Don Oscar Pinho Insfrán
1947: Capitán de Navío Ramón E. Martino
1947: Doctor Abelardo Codas
1948: Wenceslao Benítez
1949: Don Alejandro Salinas
1950/1952: Don Luis Campecholi (h)
1953: Don Antonio Castagnino
1954: Coronel Juan Manuel Torres
1955: Don Oscar Pinho Insfrán
1956/1958: Don Medardo Castagnino
1959/1972: Coronel Pablo Rojas
1973: Don Blás N. Riquelme
1973/1974: Doctor Gerónimo Angulo Gastón
1975/1982: Doctor Abraham Zapag
1983/1984: Ingeniero Juan H. Pettengil
1985/1988: Doctor Magno Ferreira Falcón
1989/1990: Don Tomás Giménez Villalba
1990: Licenciado Juan Angel Napuot
1991/1992: Doctor Magno Ferreira Falcón
1993/1994: Doctor Raúl Doutreleau
1995/1996: Don Pedro Aguilera
1996/2000: Don Luis Lezcano
2000/2003: Doctor César Luís Gabino Puente
2003 y actual: Ingniero Luís Alberto Pettengil
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Los presidentes que hicieron historia por sus
mandatos más duraderos, lo encabeza el coronel Pablo
Rojas, con 14 años de gobierno, ininterrumpido. El
Doctor Adriano Irala, tuvo en su haber 12 años de
presidencia, pero con interrupción de tres años. El
doctor Abraham Zapag, es recordado por sus 7 años de
mandato. |
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Presidente: Luís Alberto Pettengil |
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